Como eran los jardines de La Granja de San Ildefonso hace cerca de trescientos años

En los fondos digitalizados de la Biblioteca Nacional de Francia existe un bello plano trazado en tinta negra  y coloreado en verde, de los jardines de La Granja, que está fechado en 1725. Probablemente sea el plano más antiguo que se conserva de los jardines.

Plano de los jardines de la Granja 1725. Biblioteca Nacional de Francia

Plano de los jardines de la Granja 1725. Biblioteca Nacional de Francia

Una de las peculiaridades que tiene este plano es que, al contrario de otros posteriores,  los nombres de los lugares, construcciones y fuentes están detallados en francés, lo que nos ofrece pistas importantes para comprender las denominaciones actuales y los antiguos usos de algunos de  los lugares de los jardines.

Así , el gran estanque en la parte más alta del jardín se marca en el plano como  “Lamarre”, que en francés quiere decir “Charca”. Es posible que hubiera allí una charca, que se utilizara después para construir el actual estanque. La pronunciación de “Lamarre” como ” Lamar” fue sin duda el origen de su actual denominación: “El mar”. Acostumbrados al secano de la estepa, y en contra del tono un poco despectivo de la palabra charca, este gran estanque pudo ser contemplado mejor como un pequeño mar en los jardines. De hecho, yo  todavía he conocido la antigua góndola con la que al parecer  navegaba Felipe V  por este mar, tranquilo y bucólico, mientras oía resonar la voz del “Castrati” Farinelli en el silencio  misterioso  y frío del jardín desierto.

Es curioso también el origen de la palabra actual “Los Bolandrines”, que remeda algo así como pequeños “bolondrios” o aparatos, que no existen en ningún lado.  El termino deriva del francés “Les Boulingrins”, como se refiere en el mapa, y este  a su vez deriva, como se explica  en el libro “La theorie et la practique du jardinage” de Dezallier D’Argenville, de la palabra inglesa “Bowling green”, pronunciado en francés “Boulin Grin”,  que es un  césped compacto para jugar a los bolos, y que por tanto  no tiene a su vez mucho que ver con el uso que se le da al término en la jardinería francesa, y menos en su  derivación castiza al castellano.

En el plano también se marcan claramente los lugares destinados a los juegos en el jardín, resaltando su carácter original lúdico y de disfrute. Además del “Labirinte” reconstruido a su trazado original hace ya bastantes años, están claramente marcados en el plano otros dos lugares destinados a juegos: “Le jeu du mail”  y “Le jeu de tournant”.

Sobre la cancha del  “Le jeu du mail ” , el “Juego de la maza” , “Juego del mallo”  en su traducción castiza,  y las reglas del propio juego, han escrito de forma muy detallada Valentín Quevedo y Pedro Heras. El juego,  consistente en esencia en golpear con un mazo (“Mail”) una bola de madera a lo largo de un circuito con un codo de noventa grados,  es considerado como un precursor del golf . La cancha de juego de los jardines de La Granja parece ser  la mejor conservada del mundo. Valentín y Pedro han encontrado viejos elementos de la misma en el jardín,  como, por ejemplo, la piedra cuadrada que marca el inicio del juego, el hito de piedra que marca el giro de noventa grados de la pista de juego y el anillo que marca el final del mismo.

Sobre   “Le jeu de tournant”, “los nocturnales” en su actual derivación castiza, ha escrito también detalladamente Pedro Heras. Se conoce muy poco de este juego, del que existe muy escasa documentación . En la reconstrucción de esta parte  del jardín en los años noventa,  se instaló un anillo de piedra, con una serie de números romanos grabados,  que siguen una cierta disposición y que sería uno de los elementos de este antiguo juego, al parecer inventado por el propio Luis XIV.

Tanto el “Labirinte” como el “Jeu du mail” o el “Jeu de tournant” existían en otros jardines franceses. El trazado del laberinto de la Granja sigue un esquema muy similar al que se recoge en  el libro “La theorie et la practique du jardinage” de Dezallier D’Argenville, y los otros dos juegos, aunque no explicados en este libro, existían en otros jardines franceses: el “Jeu du Mail” en Versalles y en Marly, y el “Jeu de tournant” en Marly , en el desaparecido palacio de Meudon  y en el palacio del duque de Chartres.

En este plano de 1725 al que nos estamos refiriendo, que es muy similar al de Fernando Méndez de Rao, trazado sobre 1734-1737, se muestra que la mayoría de los elementos del jardín ( fuentes, estatuas, bosquetes, parterres, cascadas, calles, estanques… ) se conservan de forma muy similar a como eran entonces. Se observan sin embargo en algunas zonas grandes diferencias con  los trazados actuales . Lo que en el plano de 1725 se denomina “Le Jardin des fleurs” , hoy esta en parte ocupado por “El Potosí ” , “El jardín del Principe” y la “Casa de las Flores”, con una disposición muy cambiada; y lo que se denomina “Le Jardin de la Reine” ,esta  hoy ocupado por  “Partida de la Reina” y “El Jardín de la Real Botica”.  ” Le Colmenard” , “El Colmenar”,   ha desaparecido y los planteles actuales han sustituido a antiguos bosquetes. En el Potosí y en el parterre de Andromera, se plantaron, probablemente en la segunda mitad del Siglo XIX, sequoyas gigantes y cedros del Líbano, que lógicamente no existían en los antiguos planos  del Siglo XVIII.

Pero quizás una de las cosas  más llamativas de este plano, es el trazado de calles y bosquetes en la parte superior del jardín, antes de llegar al Mar. Hay  en el plano una calle, de valla a valla, con la misma dirección de la  que existe enfrente del Mar y de la que salen al menos  ocho bosquetes cuadrangulares , con sus calles correspondientes , en la parte alta del jardín antes de llegar al Mar, que hoy ya no existen.

En el plano posterior de Fernando Méndez de Roa, estos bosquetes cuadrangulares continuan trazados, pero su número ha bajado ya a siete. En el plano de Pons de 1781, hay trazados sólo tres de estos bosquetes cuadrangulares, hacia el este del mar, y en el de Antonio de Herrera de 1800, ya solo queda uno de estos bosquetes , que permanece todavía  en un plano de 1932.  (tomo estos planos de la web de la Asociación Castellarnau  y del Blog de Fotografias antiguas de Acu Estebaranz). Actualmente se comprueba el añadido  de uno de estos bosquetes  con sus calles , al este del anteriormente citado.  Da la sensación de que esta parte del jardín se hubiera de nuevo  asilvestrado con el paso de los siglos.

La conservación a lo largo de estos cerca de trescientos años de las zonas más significativas del jardín y la magnífica labor de restauración sobre los elementos vegetales realizada en los últimos años que ha vuelto a recuperar muchas zonas que se habían perdido por el paso de los siglos ,  nos permiten acercarnos  a como e deberían  de ser originariamente.

Este viejo plano que se guarda en la Biblioteca Nacional de Francia, nos ayuda  a aproximarnos a la situación primitiva del antiguo jardín y nos hace, sin duda, comprender muchas cosas  que antes no entendíamos, y quererlo aún más.

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Una respuesta a Como eran los jardines de La Granja de San Ildefonso hace cerca de trescientos años

  1. VALENTIN QUEVEDO dice:

    Gracias Carlos por citarnos. Te felicito sincera y efusivamente por tu página. Como coordinador de la Sociedad Castellarnau me atrevo a pedirte autorización para que nos permitas incluir un enlace de la misma en nuestra web.
    Por otro lado me atrevo a pedirte que te pases un dia por la librería Farinelli. Me encantaría conocerte personalmente y enseñarte este espacio en el que paso tantas horas y en el que, creo, se siente a gusto cualquiera que profese amor por los libros.
    Un abrazo

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