El budismo tántrico tibetano

Desde la muerte de Buda hasta nuestros días han florecido diversas escuelas dentro del Budismo.  Una de estas  grandes escuelas  es la del Budismo Mahayana dentro de la cual se encuadra el Budismo Vajrayana que es la forma del Budismo del  Tibet.  Dentro del Vajrayana se encuadra la secta Gelupa, que sigue las doctrinas de síntesis  del Lama Tsangkapa  que vivió en el Tibet en el Siglo XV D. C. La secta Gelupa es una de las más influyentes hoy en Occidente,  a ella pertencen su Santidad el Dalai Lama y el Lama Gangchen Rimpoché.

Según el Vajrayana,  el Buda Shakiamuni estableció dos tipos de doctrinas: unas públicas recogidas en los sutras,  y otras doctrinas secretas , transmitidas individualmente  de los maestros a unos discípulos escogidos. Para poder recibir las enseñanzas tántricas , los monjes tibetanos debían haber estudiado durante más de veinte años las doctrinas en los monasterios. En esta transmisión de maestro a discípulo se establecía una línea, un linaje, que tenía  su origen en el Buda Shakyamuni .  Este linaje se iba enriqueciendo con las vidas de los Maestros.

La invasión china del Tibet en los años cincuenta, y el exilio de muchos lamas hacia la India,  y después hacia otros muchos paises en Occidente,  puso en serio peligro de desaparición  todo este conocimiento tántrico antiguo transmitido directamente de los maestros a los discípulos . Estas prácticas eran de  una enorme importancia desde el punto de vista de desarrollo psíquico  y espiritual , y tenían   una gran influencia  en la salud de nuestro cuerpo. Este peligro, desencadenado por la invasión china del Tibet,  fue la gran oportunidad para Occidente, pues los líderes tibetanos abrieron la posibilidad de transmitir algunas de  las enseñanzas tántricas tibetanas a todos  aquellos profanos occidentales , que las quisieran de forma sincera aprender . Este conocimiento se ha ido transmitiendo de forma muy cauta por los Lamas. De hecho el Lama Gangchen durante 10 años solo trasmitió un mantra a los occidentales.

Cuando yo atendí , hace algunos años, a las primeras iniciaciones tántricas del Lama Gangchen , me recordaron mucho a los ritos religiosos alos que yo había asistido de niño y me produjeron una enorme confusión, y en el fondo quizás también un cierto inconsciente  rechazo.

He ido participando desde entonces  en otras iniciaciones del Lama,  pero solo hasta este año no he empezado  a  comprender el porqué de la complejidad del sistema tántrico tibetano y percibir una cierta lógica en todo aquello  que aparentemente era  ilógico.

La didáctica clásica  de los sistemas tántricos consiste en  aprender  las prácticas del Gurú y en repetirlas una y otra vez hasta que se experimente su efecto. Lo importante es aprender las prácticas y repetirlas, independientemente de que pueda haber una lógica o un sentido en lo que hacemos. Lo que tiene valor  es el resultado final  de lapráctica, no los fundamentos ni la lógica  en los que se asienta. Esto puede ser dificil de aceptar para los occidentales educados, con mayor o menor intensidad,  en los sistemas  racionales lógicos y científicos.

Algunos  occidentales necesitamos por ello   que se nos intente explicar el fundamemto de lo que hacemos con un cierto grado de razocinio y lógica. El Lama Mitchel , que aprendió desde niño directamente  del Lama Gangchen muchos de los rituales tántricos, en la forma que hemos descrito,  los hacía y repetía una y otra vez  sin intentar comprenderlos. “Ponía en la lista de espera”, decía,  muchas de las acciones cuyo significado no lograba entender. Solo al cabo de un cierto tiempo de hacerlas y repetirlas,  los lograba , en cierto modo, empezar a entender. Lo importante en el budismo tántrico es la práctica y los resultados que se obtienen con el trabajo contiunado en la misma , los fundamentos y el porqué de la práctica , son siempre secundarios.

Creo, sin embargo que este planteamiento puede ser dificil de aceptar para muchos occidentales  inmersos en el mundo de la racionalidad, y que quizás precisemos  para ello de  una aproximación opuesta al problema.

Necesitamos en primer lugar  un acercamiento  al porqué hacemos las cosas. Luego las hacemos y , finalmente, vemos si nos son útiles o no.  Pero si no hay una lógica subyacente, nos resistimos a hacerlas.

En  la adpatación del Budismo Tántrico a Occidente, probablemente sea importante  también tener en la mente esta perspectiva, y reconocer que para muchos , el empezar directamente la práctica y repetirla , puede ser dificil sino hay una lógica subyacente que la explique.

La gran noticia es que en el budismo tántrico , también hay una  lógica que explica la práctica, a la cual en la mayor parte de las veces solo se puede llegar tras un cierto tiempo de ejercitarse en la  práctica.

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