Elogio del horizonte de Eduardo Chillida en Gijón.

Hace casi un año que me acerqué a Gijón para ver la impresionante escultura de Eduardo Chillida  Elogio del Horizonte. Pero he tenido que volver a San Sebastian y  contemplar  de nuevo el Peine del viento para poder comprender el significado del Elogio del Horizonte. Decía Chillida que su obra es una unidad y Elogio del  horizonte, probablemente  forma una unidad con el Peine del  viento.

Chillida de niño , en las rocas de la esquina de la playa de Ondarreta, donde acudía los días de oleaje a contemplar el  mar, y donde después se erigiría el Peine del viento , empezaba a pensar sobre el significado del horizonte. ¿Que es lo que hay detrás de él ?.   Es  algo inalcanzable, pues conforme nos intentamos acercar ,  al mismo tiempo él  se retira. Hay una distancia siempre fija entre el lugar en el que el hombre  lo contempla y el lugar distante y curvo en el que la tierra esconde lo que hay más allá. A pesar de que lo vemos, es inexistente e inalcanzable.

En el Peine del viento , el horizonte convive con las rocas , con el oleaje, con las esculturas de acero que humanizan el lugar. En el Elogio del Horizonte, el lugar se ha desvestido en parte  y queda solo la tierra, el mar el cielo y la línea inalcanzable.  La enorme escultura de hormigón  intenta dimensionar a la escala del hombre su inabarcable grandeza.

Eduardo Chillida y su mujer recorieron la costa desde Bretaña y en todos los lugares en donde veían un posible emplazamiento para su obra había una edificación militar. Los militares observaban la posible llegada del enemigo en el horizonte desde estas localizaciones. La montaña de Santa Catalina en Gijón  en donde se levanta la enorme escultura de hormigón , es también una antigua posición militar .

La escultura es curva, buscando una simetría con el horizonte  que también lo es.

El hormigón de la escultura, construcción del hombre a partir de la arena, la piedra , y el cemento, humaniza el lugar y hace resonar el mar en el fondo del acantalido , sonido atávico que el hombre colocado en el centro de la escultura, puede escuchar. Desde allí se puede percibir el ritmo del mar , que para Chillida, era el mismo ritmo de la obra de Bach.

Elogio del horizonte,  Peine del viento: la tierra, el cielo, el hombre y el mar.

Elogio del horizonte



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