La curación por las manos en la medicina tibetana

Los médicos occidentales utilizamos las manos  con fines diagnósticos .  Palpamos  el  abdomen del paciente , su cuello y otras partes de su cuerpo  buscando alteraciones orgánicas,  comprobando la temperatura, la humedad de la piel y otros datos. Al  tocar al paciente se establece una comunicación  con él , una comunicación que puede tener propiedades curativas. Pero son pocos los médicos occidentales que realmente  creen en las propiedades curativas del contacto de sus manos con el paciente y  probablemente menos  los que le utilizan.

El uso del Reiki , curación por las manos , por la medicina alternativa ha empezado a tener un cierto auge en los últimos años , por lo que algunos  pacientes y parte del público en general ha vuelto a mostrar su interés en las propiedades curativas y sanadoras de las  manos del médico cuando tocan al paciente.

Hay una gran simbología y una tradición muy antigua alrededor de las propiedades curativas de las manos.

La curación por las manos en la tradición cristiana está muy ligada a la posesión de poderes sobrenaturales. Los Evangelios nos relatan como  Jesucristo  mostraba muchas veces  su poder sobrenatural a través de la curación de los enfermos con la imposición de manos.

Escribe San Lucas que “Puesto el sol , todos cuantos tenían enfermos de cualquier enfermedad los llevaban a Él, y Él, imponiendo a cada uno las manos, los curaba”

Dice más tarde que “Había allí una mujer  que tenía un espíritu de enfermedad hacía dieciocho años, y estaba encorvada y no podía en modo alguno enderezarse… Le impuso las manos y al instante se enderezó y glorificaba a Dios”.

Este poder curativo lo transmitió Jesús a los Apóstoles. Escribe  San Mateo que “Jesús, llamando a sus doce discípulos, les dio poder  sobre los espíritus impuros para arrojarlos y para curar toda enfermedad y toda dolencia”.

Algunos Santos cristianos , como Francisco de Asis,  tenían también unas enormes propiedades curativas y sanadoras que a veces ejercían a traves de las manos. En su “Vida Primera ” , Celano relata como Francisco de Asís cura a un niño, rezando primero e imponiendole las manos después.

La tradición budista otorga también a Buda propiedades sanadoras a través de la imposición de manos.  Cuando Buda cura a su primo Devadata con la imposición de manos, se inicia una tradición de sanación con las manos  que ha llegado a nuestros días fundamentalmente a través de la tradición de los lamas sanadores  tibetanos. Este poder de sanación solo puede ejercerse si se acompaña de un profundo sentimiento de compasión hacia los demás seres. Los budistas saben que la compasión tiene un enorme poder de sanación, tanto para el que la experimenta como al que se aplica.

El Lama  Gangchen me inició en Albagnano, con una enorme generosidad,  en una impresionante ceremonia , en la practica de la sanación con las manos.  Al poner en contacto sus manos de sanador con las mias de médico occidental, me  transmitió un poder que  él había a su vez adquirido de sus maestros tibetanos. Esta trasmisión que se había realizado a través de muchas  generaciones  de sanadores tenía su origen en el Buda  Shakyamuni. El Lama Gangchen  transmitía este poder desde hace años a todos aquellos que a través de la compasión hacia todos los seres sintientes querían utilizar sus manos para curar a otros seres de forma altruista.

Yo ya había notado en mis años de práctica médica , que solo tomando el pulso arterial  en la muñeca de los pacientes  estos se sentían aliviados. Que cuando palpaba con mis manos un abdomen doloroso,  muchas veces el dolor mejoraba y que cuando tocaba la frente de un paciente febril y agitado para investigar la temperatura y humedad de su piel,  este se calmaba. Pero nunca había sido consciente,  hasta ese momento en que yo apoyé las palmas de mis manos contra las plamas de las manos del Lama Gangchen,  de esta capacidad curativa.

Si la propia presencia del médico tiene capacidad de aliviar al paciente,  al tocarle con nuestras manos esta acción curativa se multiplica.  Esta acción terapeútica  inespecífica del propio médico, se considera  por muchos como una parte de lo que se  llama hoy efecto placebo . Los  que hemos trabajado en investigación clínica de fármacos sabemos de lo intenso que puede llegar a ser el efecto de un comprimido inerte  en un paciente cuando es administrado por un médico.

Esta acción  del placebo sabemos hoy que se se ejerce activando zonas muy  específicas del cerebro  del paciente y que   puede objetivarse a través de pruebas de resonancia magnética funcional.  Del mismo modo que se ha estudiado el efecto del placebo con estas técnicas , hoy sería posible también  estudiar los efectos sobre la actividad funcional cerebral de la imposición de manos sobre el paciente,cuando esta se realiza con intensa compasión. Después de tantos siglos de aplicarse , tenemos ya métodos científicos para estudiar  cuales son los efectos en el pacinte de este fenómeno y es posible que alguien  haya empezado a hacerlo.

El lama Gangchen, tras su iniciación,  me dió un diploma en Albagnano , en el que a modo de sello , están estampadas sus manos en tinta roja. Junto a mis títulos oficiales de licenciado y doctor en medicina , de  especialista en medicina interna, este diploma tiene para mí un significado muy especial.   Si todos los primeros encierran y me hacen recordar la generosidad de todos aquellos que fueron mis profesores y maestros,  de quellos que me enseñaron la medicina científica, el diploma del Lama significa para mí la iniciación en una tradición sanadora ancestral  y también  el inicio de una transforamción personal hacia el camino de la compasión. Un valor que en ningún modo  debe de ser incomompatible con la práctica de la medicina científica.

A pesar de la generosidad de Lama tengo un cierto miedo de utilizar mis manos para curar, miedo a poder desatar , si no las utilizo de forma apropiada, consecuencias insospechadas colaterales   en las otras personas y en mi mismo. Pero algunas veces , con personas muy cercanas, rompo este miedo y lo hago. Tomo antes refugio en el Buda, en el Dharma y en la Shanga.

Larga vida al Lama Gangchen.

Esta entrada fue publicada en Budismo y etiquetada , , , , . Guarda el enlace permanente.

2 respuestas a La curación por las manos en la medicina tibetana

  1. jesus dice:

    se q el ser humano tiene un gran poder, poder q aun no ha sido del todo descubierto. Entre las fuerzas mas poderosas tenemos el amor, el amor todo lo puede, todo lo vence. Tambien tenemos las emociones positivas, aquellas q pueden mejorar tu salud, xq asi como el estres, la tristeza, la depresion y preocupacion pueden y de seguro van a dañar tu organismo y bajar tus defensas, haciendola mas propensa a las enfermedades. Es tambien sabido q el poder de la mente es grande y a esta sumandole la energia q bien capitalizada por la imposicion de las manos y q todas ellas sean dirigidas por un amor puro y verdadero hacia el projimo, entonces la sanacion es factible, siempre y cuano esta persona aun tenga mucho q dar. Suerte y q Dios te bendiga.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>