La infanta Beatriz de Sajonia-Coburgo Gotha y la reina Victoria Eugenia en La Granja de San Ildefonso (II): 1907

Enlace a la primera parte de esta serie .

La segunda estancia de la infanta Beatriz con la reina Victoria Eugenia  en La Granja acontece en el mes de septiembre de 1907.

La infanta llega de Coburgo, vía San Sebastian, el 22 de septiembre, y el día 23, con la Reina y el Príncipe de Asturias, viaja a San Ildefonso. Pasean las  dos amigas a caballo a pesar de que el tiempo es lluvioso.

El rey y el infante D. Alfonso, que continua sus estudios en la Academia de Infantería de Toledo, llegan a la Granja el día  28 sábado. El domingo 29 los Reyes, la infanta Beatriz y el infante D Alfonso, al que familiarmente llaman “Ali”, van  a Riofrio a cazar gamos. Por la tarde acuden a la inaguración de “El Tiro”, en donde el Rey y  el Infante ejercitan su puntería. En la siguiente semana, Ena y Bee pasean a caballo por Riofrío, el tiempo mejora.  El fín de semana vuelve  a La Granja  el infante D Alfonso desde la Academia de Infantería de Toledo.  El sábado por la tarde van todos al  “Tiro” en donde la reina Victoria Eugenia pierde una sortija de gran valor, que le había regalado el Rey,  con gran enfado por parte de este. Afortunadamente, la sortija aparece antes de caer la tarde.  El domingo, el Rey y el infante D Alfonso juegan un partido de polo.

Durante la estancia en La Granja, los Reyes convencen a Bee para que acepte al infante D Alfonso como marido. De vuelta a Madrid el 7 de octubre de 1907, se anuncia en la prensa en el compromiso de los infantes.

Al contrario de la Reina Victoria Eugenia , que había abjurado de la religión anglicana para casarse con Alfonso XIII, Bee deja claro que no renunciará a su religión protestante, pero admite que permitirá  que,  en su día, sus hijos sean bautizados como católicos. El presidente del Gobierno D Antonio Maura, manifiesta su oposición a que un miembro de la familia real se case con una protestante. La infanta deja Madrid el 14 de octubre de 1907 de vuelta a Coburgo. En el mes de noviembre  se anuncia el noviazgo entre Bee y el infante.

A pesar de que el Papa no otorga finalemente  la dispensa  para que el matrimonio pueda celebrarse, Bee y Ali se casan en Coburgo, el 15 de julio de 1909, por el rito protestante,  sin tener tampoco el permiso del Rey ni la del del Presidente del Gobierno, como estipulaba entonces  la legislación  para las bodas de los infantes de España. La prensa internacional y nacional difunde la noticia del enlace.

El Rey monta en cólera, y al día siguiente publica una real orden en la que retira  a Alfonso de Orleans  la consideración de  Infante de España, el Toisón de Oro, la Gran Cruz Real y la Orden de Carlos III. En el exilio el infante realiza estudios de aviación. Logran con los años que el Rey permita a Ali incorporarse como militar en la Guerra de Marruecos en 1911, y en marzo de 1912  el infante D Alfonso es rehabilitado de sus títulos  y condecoraciones.

Este será el primer episodio en el que el Rey Alfonso XIII cargará con toda su cólera contra la infanta Beatriz y el infante D Alfonso y la primera vez que los rehabilitará. Pero este episodio, como veremos en la tercera entrega de la serie, no habría de ser el último, ni el más intenso.

La infanta Beatriz, la reina Victoria Eugenia y Alfonso XIII en el campo de polo de La Granja. Foto Goñi . Archivo Digital de Castilla- La Mancha

La infanta Beatriz y el infante D Alfonso en la época de su boda

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La infanta Beatriz de Sajonia-Coburgo Gotha y la reina Victoria Eugenia en La Granja de San Ildefonso (I): 1906.

En las crónicas de los veranos de La Granja  en los años que van de 1912 a 1915  aparece   , siempre al lado de la reina Victoria Eugenia, una bella princesa  a la que los cronistas llaman  “La infanta Beatriz”.  La apasionante vida de esta infanta, fue ignorada por  los españoles hasta que en el año 2006 la historiadora Ana de Sagrera publicó su documentada   biografía   en un grueso volumen de casi seiscientas páginas , ilustrado con fotografías de la época y con cuadros de  la infanta ( Ena y Bee. En defensa de una amistad.  Fundación Infantes Duques de Montpensier. Velecio Editores . Madrid 2006). De esta espléndida biografía , muy escasamente difundida, tomo gran parte de  mis datos.

El nombre de esta  infanta era Beatriz de Sajonia-Coburgo Gotha y  familiarmente  la llamaban desde niña “Baby Bee” o  simplemente “Bee”. Había nacido en 1884 en Londres y era nieta de la reina Victoria de Inglaterra y del Zar Alejandro de Rusia. Prima hermana de la reina Victoria Eugenia , a la que en la familia llamaban “Ena”,  las dos primas  eran  amigas íntimas desde la niñez, pero su amistad se había fortalecido a partir del año 1901,  en la que Ena pasa una temporada en Rosenau,  con su prima  y  se hace aún mas intensa  en 1903 en la que las dos hacen  un viaje por  Egipto invitadas por el Jedive Abbas II Hilme.  En 1905 Ena y Bee  están en Londres a donde Alfonso XIII ha ido  a buscar esposa entre la realeza británica.  Alfonso elige a Ena, pero Bee permanece  entre las candidatas hasta que el rey   se decide definitivamente por Ena en agosto de 1905.

Bee acompañada de  su Madre,  María de Coburgo, acude a la boda de Alfonso y Ena  en mayo de 1906.   En un baile en el Palacio de Cerballón, en la calle de Santa Isabel, en Madrid le presentan a Bee al infante D. Alfonso de Orleans,  hijo de la infanta Eulalia y del Duque de Montpensier y  primo hermano de Alfonso XIII. El infante D Alfonso  se enamora de la infanta Beatriz y en un baile le pide que se case con él.  Bee , un poco asustada, le rechaza.

En junio de 1906 los reyes se encuentran de luna de miel en La Granja y allí se desplazan Bee, su madre y la infanta Isabel de Borbón. El primer día, el tiempo es lluvioso, y Ena y Bee montan a caballo por Valsaín, en donde les cae un aguacero retornando caladas al palacio. Algunas noches van al teatro, siguen montando a caballo, a veces en los “Blases”, y navegan por “El Mar”. El 14 de junio acuden a la procesión del Corpus, y contemplan correr  las fuentes. El 15 Bee , su madre y la infanta Isabel pasan la mañana en Segovia. El domingo 17  de junio , los reyes acompañan a Bee hasta el Alto de Los Leones, en donde, después de merendar, las dos primas se despiden llorando.

Ana de Sagrera  reproduce en su biografía de Beatriz  los párrafos de una carta de Bee a sus hermanas desde La Granja relatando estos días:

“Acompañé a los recién casados a La Granja, donde se permiten una luna de miel que tratan de alcanzar. Ena y yo hemos estado aún más unidas que antes y siempre me tienen con ellos, aunque yo trato de quedarme fuera lo más posible.  Aquí me han dado un cuarto junto a ellos y entran y salen  todo el tiempo. Están locamente felices de estar juntos y nada avergonzados por ello. Viven casi todas mis teorías sobre el matrimonio, lo que me encanta.

El hijo de la infanta Eulalia se me declaró. Me apresuré a terminarlo yo misma. Quiero ocuparme de mis propios asusntos y llevarlos con mis manos en el futuro”

La infanta Beatriz tenía un albún de tapas de cuero rojas, en donde pintaba en acuarelas , los hechos importantes de su vida. Algunos de estos cuadros están reproducidos en la biografía de Ana de  Sagrera. De aquellos días Sagrera reproduce los títulos de tres de ellos ,  y el último de  los cuadros:

“Bee y Ena preparándose para montar sus corceles; pero están a punto de desistir al contemplar el modo que Alfonso tiene de montar”. La Granja. Junio de 1906

“Paisaje de montañas , un coche entre revueltas lleva a Bee”

“Ena es abandonada por Bee que llorando deja España. Ella debe cumplir sus deberes como esposa y como reina”. Junio de 1906.

Bee abandona España el 20 de junio de 1906 . Volvería de nuevo, invitada por Alfonso XIII en junio de 1907.

Pero esto forma ya parte de una segunda entrega.

Enlace a la segunda parte de esta serie.

Infanta Beatriz de Sajonia-Coburgo Gotha

Bee y Ena 1904

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Manuel Bartolomé Cossio (1857-1935) en La Granja.

Entre los miembros de la Institución Libre de Enseñanza (ILE), Manuel Bartolomé Cossio, discípulo predilecto de Francisco Giner de los Rios, ocupa un lugar privilegiado.

Mano derecha de Giner, Cossio es uno de los pedagogos  más importantes de la ILE y  uno de los más  fundamentales del pasado siglo en España.  Ocupó la primera Cátedra de Pedagogía  que se creó en España  y  fue  Director del Museo Pedagógico, una entidad destinada a la enseñanza superior de  la nueva pedagogía.  Fue miembro del Consejo de Instrucción Pública y  Director del  Patronato de las Misiones Pedagógicas que se desarrollaron durante la República, periodo en el que Cossio adquirió  una especial relevancia. Dirigió la ILE tras la muerte de Giner en 1915. Como historiador del arte , fueron fundamentales sus aportaciones al estudio del Greco.

La idea  de la ILE, era cambiar a España modelando el alma de los españoles a través de la educación .  El paso inicial  en este proceso era crear un nuevo tipo de profesores, que pudieran iniciar un nueva  orientación a la enseñanza.  La influencia de la ILE en el primer tercio del siglo pasado fue enorme y abarcó desde la enseñanza de los párvulos hasta los últimos tramos de la enseñanza superior.

La idea de Giner y de Cossio de la educación se centraba en  la formación integral de la persona. Y en este proceso de formación  integral , el contacto de los alumnos  con la naturaleza , jugaba un papel fundamental.  Este contacto se favorecía  a través de dos medios:  las excursiones y las colonias escolares de verano.

La excursiones  pedagógicas no solo iban dirigidas a que los alumnos adquirieran  fortaleza física, sino también una serie de valores en relación al esfuerzo, la superación de adversidades, la camadería y el aprendizaje directo contemplando las cosas.

El sistema de  excursiones fue introducido muy pronto en la ILE por Rafael Torres Campos en 1878,  pero fue Cossio quien escribió los textos más básicos sobre  su práctica.

Cossio acompañaba a Giner en la primera excursión de varios días en el mes de julio de 1883, en la que con varios  alumnos de la Institución hicieron  andando el trayecto  Collado Villalba-Navacerrada-Cotos-El Paular- El Reventón -La Granja-Segovia- LaGranja- Navacerrada- Villalba . Esta excursión se considera el origen del movimiento excursionista en el Guadarrama y es en realidad un crudo ejemplo de las excursiones didácticas de la ILE.  Desde la  comodidad y la molicie de  hoy,  el relato de esta excursión  nos  imponen gran respeto e incluso nos asusta. Entre los niños que participaban en esta excursión se encontraban Constancio Bernaldo de Quirós  (1873- 1959) y Julian Besteiro Fernandez (1870-1940), tenían entonces diez y trece años respectivamente. Aquella excursión dejó un gran impacto en todo ellos incluidos Giner y Cossio.

En esta excursión bajan desde el puerto de El Reventón hacia La Granja.  Se pierden y encuentran  al final el camino  siguiendo el Arroyo del Chorro Grande.  En la Granja  les está esperando D. Joaquín María de Castellarnau.

No tenemos noticias  documentadas de estancias de Cossio en La Granja posteriores  a la excursión de 1883  hasta el mes de julio de 1916.  En 1915 había muerto Giner,  que para Cossio era como un padre,  y había entrado en una depresión que solo le permitía como única actividad,  impartir   algunas de sus clases. Desde La Granja escribe a sus amigos: Juan Ramón Jimenez, Ortega, Castillejo y  otros muchos.

Juan Ramón acababa de volver de su viaje de novios con Zenobia Camprubí desde los Estados Unidos, en el que había escrito su “Diario de un poeta recién casado”.  Cossio le envía una postal  de felicitación desde La  Granja con una fotografía de ” El Mar”.

Por esta postal sabemos que Cossio se aloja en la Travesía del Horno 14. También que Juan Ramón se aloja en la Calle del Pinar, en la Residencia de Estudiantes, en la “Colina de los Chopos” como él la llamaba.

Por una carta de Cossio a Ortega en el mismo mes de julio de 1916  desde la Granja sabemos que Cossio ya se ha recuperado, “Estoy bueno mejor que nunca!” dice.  Conocemos también el tipo de vida que hacía, “Paso la mayor parte del día leyendo, escribiendo y contemplando tendido a la sombra de los robles en la ladera de Peñalara”.

Permanecerá en la Granja hasta bien entrado el mes de agosto”.

Jimenez Landi, uno de los más importantes historiadores de la ILE, quizás también  relacionado con La Granja, nos cuenta que Cossio pasó una parte del verano de 1931 en este Sitio.    “En un hotel con jardín, cerca de la Fuente del Pocillo, frente a la magnífica vista de de la Sauca, de Peñas Buitreras y El Reventón, cuya abrupta imagen le harían evocar aquellas excursiones casi heroicas en compañía de D Francisco y de los alumnos de la Institución , bajo el Sol de los días juveniles”. Es posible que este hotel sea el viejo caserón  que aún permanece , con unas bellas sequoyas en su jardín, en el paseo del pocillo.

Cossio murió en 1935. Solo un año antes , se inaguró una fuente  con su nombre en el Puerto de la Morcuera , que aún pervive.

PD. La casa en la que estuvo viviendo Cossio , era la casa de Augusto Arcimís , hoy desaparecida. A su muerte, las hijas de Arcimís donaron esta casa a la Institución Libre de Enseñanza. En esta casa vivió también un verano José de Castillejo, secretario y una de las figuras clave de la Junta de Ampliación de Estudios. Es posible que esta misma sea la casa a la que hace referencia Jimenez Landi , ya que todo concuerda con su descripción , excepto su cercanía a la fuente del pocillo, de la que por otro lado tampoco estaba muy distante.


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Más sobre el niño interior

En el “País” de hoy aparece  un artículo  firmado por Ferran Bono  sobre el dibujante Saul Steinberg (1914-1999), que triunfó como creador de portadas en la revista “New Yorker”.

Lo más impresionante del reportaje es un montaje fotográfico en donde aparece Steinberg de mayor, calvo, con gafas , mirando a la cámara, dando la mano a un niño de ocho años que es el mismo Steinberg a esta edad.  El niño tiene los ojos muy abiertos y mira hacia otro punto  a su izquierda ignorando la cámara.  La mirada del niño es de asombro  y quizás de miedo incipiente.  Steinberg mayor está tranquilo,  pero inquisitivo y amenazante en la mirada, con la mano en un bolsillo, y parece protejer al niño asombrado y asustado. Los dos están en una habitación vacia, sobre una alfombra naranja y estampada,  dando la espalda  a una puerta por donde sigue la casa.

La foto de Steinberg y su niño interior , podrían ser la imagen del poema de Alberto Caeiro , el heterónimo de Fernando Pessoa,  que introduje en otra entrada de este Blog.

Mirar la cara de Steiberg niño asombrado  y asustado, y la expresión de Steinberg  mayor: un tanto enfadado y desafiante hacia aquellos que un día asustaron a su niño interior.

Saul Steinberg dando la mano a su niño interior de ocho años (Evelyn Hofer-Grazia Neri). El País.

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Don Ignacio Bolivar y Urrutia (1850-1944) y sus excursiones científicas en La Granja.

Entre las grandes figuras injustamente relegadas tras la Guerra Civil Española, robadas de la memoria  a la gran mayoría de los españoles durante más de cincuenta años, destaca la del entomólogo Ignacio Bolivar y Urrutia . Sin Ignacio Bolivar , difícilmente puede comprenderse gran parte de las ciencias biológicas  en España a finales del siglo XIX y en el primer tercio de Siglo XX: su Edad de Plata.

Solo  con la enumeración de  algunos de sus puestos, puede comprenderse la importancia y la influencia de D Ignacio Bolivar en esta época: Catedrático de Entomología (1877), Decano de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Madrid  (1904-9) y Miembro y Presidente del Consejo de Instrucción Pública (1930-1931) . Vocal desde su fundación de La Junta para Ampliación de Estudios , JAE( 1907), Vicepresidente  (1918) y último Presidente de la misma tras la muerte de Cajal   hasta el final de la Guerra Civil. Director del Museo de Ciencias Naturales (1901-1939) y del Real jardín Botánico (1921-1931).    Miembro de la Real Sociedad Española de Historia Natural desde 1872, de la Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales , de la de Medicina y de la Real Academia Española.

La figura de Bolivar destacó en el campo de la investigación entomológica, en la enseñanza de la entomología y en la reorganización de la enseñanza superior y de la investigación científica en España durante el primer tercio del siglo XX.

Como investigador se centró fundamentalmente en el estudio y taxonomía de los ortópteros  de la península ibérica. Escribió más de doscientos treinta artículos científicos  y describió más de doscientos nuevos géneros y cerca de mil nuevas especies de ortópteros.

Como docente destacó en sus enseñanzas  y en la organización de la docencia en la Facultad de Ciencias , y en el Museo de Ciencias Naturales.

Como organizador de la actividad científica, trabajó en la JAE desde su fundación hasta el  final de la Guerra Civil, desarrolló el Museo de Ciencias Naturales, al que integró en la JAE, transformándolo  en  una institución científica y de investigación , y colaboró en la fundación de otras dos instituciones de investigación biológicas incluidas en la JAE: La Estación de Biología Alpina del Guadarrama y la Estación de Biología Marina de Santander. Amigo personal de Francisco Giner de los Rios, junto con Cajal y Castillejo, Bolivar fue un pilar fundamental para el desarrollo de las ciencias biológicas  en España alrededor de  la JAE  a lo largo de toda su existencia.

Cuando terminó la Guerra Civil, Bolivar, que ya contaba con cerca de 90 años, se exilia a México. Allí todavía trabaja en la acogida de los exiliados científicos y funda la revista “Ciencia”, órgano de expresión de  los científicos españoles  en el exilio. Murió en 1944.

Algunos  datos sobre las excursiones de D Ignacio Bolivar en La Granja se publicaron en las Actas de la Sociedad Española de Historia Natural  en 1873, al año de ingresar y fundar  la Sociedad,  y en las de 1887. Hay una descripción también de estas excursiones en la biografía de Bolivar que escribió su discípulo Manuel  Cazurro (1865-1935), y que reeditó Alberto Gomis. Cazurro, por comprensible  pudor,  no firmó la biografía de Bolivar que fue publicada como un homenaje de sus amigos y discípulos con motivo de su jubilación como Catedrático. El silencio forjado  sobre Bolivar durante la dictadura y primeros años de la democracia, silencio que abarcó a toda la Institución y a toda la JAE, hicieron  que la autoría de esta  biografía de Bolivar fuera olvidada. A pesar de ello,   en la nota biográfica, que escribió  D Rafael Alvarado sobre Bolivar en los años ochenta, se reconoce que la más completa  biografía que existía de D. Ignacio  era la de D. Manuel Cazurro.

La primera nota de Bolivar de 1873 , es muy breve y dice que en una excursión a la Granja  verificada en el mes de julio de 1872, y en la que participaron además de Bolivar, su maestro Perez Arcas y sus compañeros Martinez y Saez, Uhagon y Larrinua, recogieron varias especies de ortópteros y neurópteros.  Hace una enumeración de estas especies y reconoce que las mismas habían sido ya recogidas en esta localidad por  Pictet, un entomólogo suizo de la primera mitad del Siglo XIX.

La nota de 1887 es más extensa y relata la excursión que Ignacio Bolivar hace desde La Granja hasta Peñalara el 7 de agosto de 1886, acompañado precisamente por  Miguel Cazurro.  Es  este  el responsable de la minuciosa descripción del camino que siguen  hasta Peñalara. “Desde San Ildefonso hasta la laguna de Pájaros en Peñalara se cuentan 17 kilómetros. El camino parte del ángulo del Jardín en el que hay un mirador sobre un árbol ( 2 km de la plaza del pueblo)”. Relata después Cazurro como cruzan un arroyo ( Arroyo del Morete en la cartografía actual) y se introducen en el pinar dejando a la derecha la Silla del Rey. Continuan subiendo  por el pinar , y al salir de él ,  cruzan un arroyo (Arroyo de los Carneros) cerca de una majada de pastores ( Majada del Tio Blas). El camino toma  entonces una dirección perpendicular a la que han seguido , dejando los Castillejos ( Alto de los Neveros) a la izquierda, pasan  un ventisquero (los Neveros ) y llegan a la Laguna de Pájaros , donde descasan, continuando después hasta la de Peñalara. Deshacen el camino de nuevo hasta La Granja y por la carretera de Navacerrada llegan a la Venta de Los Mosquitos a las once de la noche. Recorren más de treinta y cuatro kilómetros en ese día.

En el ventisquero ( Los Neveros)  comentan que “Todavía en el mes de agosto conserva gran cantidad de nieve, merced al cuidado con que la cubren con estiercol (!!) y paja”.

En la Laguna de Pájaros relatan sus sensaciones: ” La vista se extiende por un dilatado horizonte y el ánimo se siente sobrecogido por el absoluto silencio que allí reina, y por la contemplación de aquellas inmensas masas de montañas y de los profundos y dilatados valles que las separan”.

Hacen también una recomendación para los que tengan más tiempo ( y menos resistencia física ): “El que tenga tiempo sobrado puede contar seguramente con hallar en la choza de los pastores, un albergue para pasar la noche, y quizás, si no es muy escrupuloso, alguna cosa con que entretener el hambre; aunque con esto último mejor que no cuente”.  Esta tradición, iniciada por los pastores en las majadas,  se ha mantenido en La Granja y todavía es posible encontrar en la montaña algún refugio en donde los montañeros dejan algún alimento y leña para las personas que puedan tener dificultades.

Esta excursión de agosto de 1886 fue desde el punto de vista entomológico una de las más fecundas que hicieron aquél verano. En total recolectaron  cuarenta y seis especies, cuarenta y uno  en la subida a Peñalara, y otras cinco que previamente habían recogido en el Puerto de Navacerrada. A ellas sumaban otras veintinueve especies que habían recogido en otras excursiones en los mismos lugares.  Todas estas especies están enumeradas en el trabajo de Bolivar. ¿Como habrá variado  la descripción de las especies que hizo Bolivar hace cerca de cientro treinta  años?.

La última descripción de las excursiones  entomológicas de Ignacio  Bolivar a La Granja  en aquella época, se encuentra en la ya citada  biografía de Cazurro:

“De Villalba a La Granja había que ir en diligencia, por más que nosotros siempre subíamos al puerto cazando [insectos] y a pie llegábamos al Real Sitio, aprovechando los buenos cazaderos de insectos que tan bién conocía Bolivar: las praderas donde se cogía el Ctenodecticus pupulus Bol. ; los piornos de las cumbres servían de refugio al Pycnogaster juglicola Graells y diversas especies de Ephippigera; los matorrales a las Antaxias; las praderas a variadas especies de Stenobothrus ; la Chelidrra Bolivari Dubr, se encontraba bajo las piedras de las barrancadas expuestas al norte; el  Gomphocerus sibiricus L. en lo alto del puerto y los aficionados a los coleópteros sabían hallar con seguridad en los arroyos de las bajadas de las Siete Revueltas la Nebria Vuilletroyi Choud, el Carabalus Ghillianii Laf. y centenares de curiosas especies muy solicitadas por los naturalistas extranjeros”.

“Era incomparable”, escribe en otras páginas Manuel Cazurro refiriéndose a estas excursiones , “La resistencia física de Bolivar: nada le cansaba, ni la sed le aquejaba jamás , ni sentía ganas de comer cuando la comida estaba lejana” Esta misma resistencia es recogida por su discípulo  Uvarov en su nota necrológica de Bolivar publicada en la revista Nature, y que también pasa desapercibida a Alvarado y a Gomis: “Su energía era prodigiosa, nunca olvidaré una excursión al pico más alto de la Sierra del Guadarrama, cuando D. Ignacio bien entrado en sus setenta años, nos guió a pie por el camino durante varias horas”.

La Granja fue testigo de la investigación entomológica de aquél hombre excepcional y yo estoy seguro de que alguna forma, a pesar de la barabarie de la Guerra Civil ( que Bolivar denunció en una nota en la revista Nature tras el bombardeo de Barcelona en 1938) y del olvido ,  el silencio y la pérdida  del trabajo de educación científica de al menos tres generaciones integradas en la JAE , y  de lo que esto significó para muchas generaciones formadas en España desde entonces, volveremos  algún día a ver nuevos  jóvenes  Bolivares  pateando la Sierra y emocionarse  con los paisajes y con la belleza y la variedad de las especies que todavía viven allí. Quizás algunos de ellos  ya estén  de nuevo aquí.

Otra excursión entomológica de D Ignacio Bolivar a La Granja. Agosto de 1888

Ignacio Bolivar y Urrutia


Actias Isabelae (Graells, 1849). Museo de Ciencias Naturales.CSIC


Callicrania meigi (Bolivar 1898). Museo de Ciencias Naturales


Steropleurus stali (Bolivar, 1877). Museo de Ciencias Naturales

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La olmeda de la ermita de San Juan de Baños en Palencia

Entre los monumentos cristianos más antiguos de Castilla se encuentra la ermita de San Juan de Baños , que al parecer fue eregida por Recesvinto en el año 661 . Antes de la ermita cristiana parece que allí existían los restos de un templo romano dedicado  a Esculapio , el Dios de la medicina, y una fuente de aguas freáticas , que en su tiempo, tenían propiedades curativas. Algunas de las columnas romanas de este templo  habrían sido aprovechadas para la construcción de la ermita. Las aguas con propiedades curativas habían sido tambien utilizadas por los romanos. Cerca de allí se encontró una lápida con una inscripción romana de agradecimiento a las diosas del manantial: NUMINI SACRUM VOTO SOLVO.

La leyenda cuenta que el rey Recesvinto (? -672 DC ) ,  que venía de luchar contra los vascones,  tuvo una enfermedad del riñón que curó con la toma de agua de la fuente. En agradecimiento  Recesvinto  erigió la ermita de San Juan . Este hecho se recuerda en una inscripción en  el interior de la misma.

En este lugar antiguo y mágico, ligado a la capacidad de curación de unas aguas, además de la belleza y espiritualidad de la ermita, me llamó profundamente la atención una arboleda en la parte de atrás del edificio milenaro . Esta arboleda, parecía una olmeda y volvía a señalarme  la relación entre los olmos y los lugares mágicos y sagrados. La olmeda   quizás plantada en años no muy distantes, probablemente recogía una  vieja tradición.

En San Juan de Baños se juntan tradiciones romanas, aguas con propiedades sanadoras, templos y ermitas ancestrales , y también los olmos , que desde detras de la ermita visigoda, parecen abrazar a todo  ,  y también a nosostros, cuando nos acercamos a ellos.

Interior de San Juan de Baños con las columnas romanas sujetando los arcos visigóticos.Turismo de Palencia

San Juan de Baños con la olmeda

Tronco de un olmo de San Juan de Baños

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Nuestro niño interior

El concepto de niño interior ha ido tomando cuerpo en una parte de la psicología occidental desde el pasado siglo. El niño interior ( “The Child Within”)  nace con nosotros y permanece con nosotros,  en lo más profundo de nuestra mente, a pesar del paso de  los años y de nuestras experiencias vitales, hasta nuestra muerte. Este niño presenta una inocencia primordial, una enorme capacidad de asombro ante todo lo que nos rodea, y una capacidad ilimitada de desarrollo. Este niño forma la parte más fundamental de nuestro yo.

“En el fondo de todo adulto “, escribió el psicólogo Carlos Gustavo Jung, ” Yace un niño eterno, en continua formación , nunca terminado, que solicita cuidado, atención y educación constante”. El tema del niño es para Jung un arquetipo, una estructura común heredada de nuestra mente.

“Hay datos que apuntan a una permanencia en el alma humana”, escribe el escritor y Académico Gaston Bachelard,  “De un nucleo de infancia, una infancia inmovil pero siempre viva, ajena a la historia, oculta a los demás.”

Este niño interior , es un  niño “divino” y eterno. Pero al mismo tiempo es extremadamente vulnerable a los acontecimientos externos.

La educación clásica, tantas veces  basada en el castigo físico y moral, el abuso, el abandono, la represión , ejercida a veces de forma brutal , sobre este niño tan vulnerable, hace que  en la mayoría de las veces nuestro niño interior sea sepultado, en una actitud defensiva, en lo más profundo de nuestra mente.

Pero escondido , para evitar el dolor y el sufrimiento, este niño sensible y vulnerable  sigue permaneciendo  oculto  entre los condicionantes de nuestra personalidad social y profesional,  y conforme nos vamos haciendo mayores ,  adultos muy serios, el niño  continua allí,  a pesar del declinar que nos irá acercando de forma irremediable a la vejez.  Yo no creo que este niño sea un niño herido, creo que el niño permanece, con su enorme potencial,  indemne y limpio,  dentro de nosotros, rodeado de las rigideces de nuestra personalidad adulta. Este niño interior, vive con nosotros  atrapado en una red de comportamientos defensivos que lo protegen, rodeado de la estructura de la personalidad que el hombre adulto ha desarrollado, precisamente para proteger  la  vulnerabilidad esencial de este   niño que lleva dentro.

Como en tantas otras cosas, han sido los poetas los que más claramente han percibido la realidad y la grandeza del niño interior, y nunca he visto reflejado  este concepto , como en un poema de Alberto Caeiro, uno de los heteróminos de Fernando Pessoa.  Caeiro es un ser puro, metafísico, unido a la naturaleza y al paganismo antiguo, hermano de Walt Whiltman, que lejos de cualquier condicionante social o educativo, logra ver con pristina claridad lo que es el niño interior y cual debe de ser nuestra relación con él.

Él vive conmigo en mi casa en medio del otero.
Él es el Niño Eterno, el dios que faltaba.
Él es lo humano  lo natural,
Él es lo divino que sonríe y que juega.
Y por eso sé con toda certeza
Que él es el Niño Jesús verdadero.

Y el niño es  tan humano que es divino
Y  está en mi  vida cotidiana  de poeta,
Y  es porque él anda siempre conmigo por lo que yo soy poeta siempre.
Y por lo que mi más mínima mirada
Me llena de sensación,
Y el más pequeño sonido, sea de lo que sea,
Parece hablar conmigo.

El Niño Nuevo que habita donde vivo
Me da una mano a mí
Y la otra a todo lo que existe.
Y así vamos los tres por el camino  que vendrá,
Saltando y cantando y riendo
Y gozando de nuestro secreto común
Que es el de saber por todas partes
Que no hay misterio en el mundo
Y que todo vale la pena.

El Niño Eterno me acompaña siempre.
La dirección de mi mirar es la de su dedo que señala.
Mi oído atiende  alegremente a todos los sonidos
Son las cosquillas que él me hace, jugando, en las orejas.

Nos llevamos tan bien el uno con el otro
En compañía de todo
Que nunca pensamos el uno en el otro,
Pero vivimos los dos juntos
Con  un acuerdo íntimo
Como la mano derecha con la izquierda.

Al anochecer jugamos a las cinco piedrecitas
En el escalón de la puerta de casa,
Serios como corresponde a un dios y a un poeta,
Y como si cada piedra
Fuese todo un universo
Y fuera por eso un gran peligro para ella
Dejarla caer al suelo.

Después yo le cuento historias de las cosas de los hombres
Y él sonríe, porque todo es increíble.
Se ríe de los reyes y de los que no son reyes,
Y siente pena al oír hablar de las guerras,
Y de los negocios, y de los navíos
Que dejan humo en el aire de altamar.
Porque él sabe que todo eso falta a aquella verdad
Que una flor tiene al florecer
Y que anda con la luz del sol
Que hace variar los montes y los valles
Y que hace que los ojos duelan con  los muros encalados.

Después él se adormece y yo le acuesto.
Lo llevo en brazos para dentro de casa
Y le acuesto, desnudándole lentamente
Como siguiendo un ritual muy limpio
Y muy  maternal hasta que está desnudo.

Él duerme dentro de mi alma
Y a veces despierta de noche
Y juega con mis sueños.
Les da la vuelta patas arriba,
Pone unos encima de los otros
Y aplaude solo
Sonriéndole a mi sueño.

…………………………………..

Cuando yo muera, hijito,
Que sea yo el niño, el más pequeño.
Cogeme   en brazos
Y llévame dentro de tu casa.
Desviste mi ser cansado y humano
Y acuéstame en tu cama.
Y cuéntame historias, si me despierto,
Para que vuelva a dormirme.
Y dame sueños tuyos para jugar
Hasta que nazca cualquier  día
Que tú ya conoces.

……………………………………..

Ésta es la historia de mi Niño Jesús.
¿Por que razón que se perciba
No ha de ser más verdadera
Que todo lo que los filósofos piensan
Y todo lo que enseñan las religiones?

Yo he ido descubriendo mi niño interior solo en pequeños flashes, apenas entrevisto, cuando pasaba por delante de las antiguas casas de mi padre y de mi abuelo, envuelto por el dolor que produce el acoso y la brutalidad de la  maldad de algunos seres humanos. Él seguía viviendo allí y también vivía en mí .  Poco a poco he intentado  acercarme  a él , pero él tiene aún miedo de una parte del mundo que nos rodea , y le cuesta romper la coraza de protección que he ido creando en torno a él y que , al mismo tiempo , me fué alejando cada vez más de él.

Hoy me han grabado en un i phone un mensaje para una amiga que partía. Detrás de la rígida máscara de mi cara, veía moverse en la grabación unos ojos jugetones e inocentes, que contrastaban con la rigidez de mi rostro. Estos ojos eran los mios , pero al mismo tiempo , no lo eran, pues en ellos yo reconocía los ojos de mi niño interior, del niño que yo fui y sigo siendo, encerrados tras la  rigidez de mi máscara inexpresiva

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El poder de los colores en la medicina tibetana.

En la nueva gompa del centro budista  de Albagnano, el Lama Gangchen ha colocado cuatro grandes  pantallas  con los colores que los budistas tibetanos  han utilizado durante siglos en sus ritos: el rojo , el verde, el azul y el amarillo. A ellos se une un quinto color: el blanco.

El rojo, el azul y el amarillo , son colores primarios, no se pueden  formar con la combinación de otros colores. El verde,   por el contrario , se forma por la combinación del azul y el amarillo. El blanco es una combinación de todos los colores , en los cuales la luz blanca se descompone cuando pasa por un prisma. Esto  es lo que sucede  cuando aparece el arco iris.

En su origen los colores son ondas de luz de una determinada logitud.  De menor  a mayor longitud de onda aparecen: el azul, el verde, el amarillo y el rojo.  La relación entre la longitud de onda y el color se puede apreciar en el siguiente diagrama interactivo.

En la retina humana y en la de los primates aparecen unas células especializadas denominadas conos  que son capaces de transformar los estímulos luminosos en estímulos nerviosos eléctricos.  Hay tres tipos de conos que se estimulan con tres distintos tipos de ondas lumínicas: los llamados S (short)  que captan las ondas más cortas ,  que corresponde al azul;  los conos M (Midle) , que captan las ondas de longitud  media, que corresponden  al verde; y los denominados conos L ( long) que se estimulan con las  ondas más largas que corresponden al rojo.

Los estímulos eléctricos generados en los conos de la retina , son transmitidos a un centro nervioso en el tálamo, el  núcleo geniculado lateral, en donde son procesados por distintos grupos de neuronas.

De aquí los estímulos son transmitidos a la corteza cerebral  occipital , que los procesa y en donde se genera la percepción del color.  En última instancia,  el color es una construcción de nuestra mente que se  crea a partir de un determinado estímulo  en nuestro cerebro iniciado  por una onda de luz de una cierta longitud.

De niño , siempre me preguntaba que si lo que yo percibía como un determinado color era percibido de la misma forma por otras personas . Este era un tema de reflexión recurrente. Siendo estudiante de la Facultad de Medicina, me dí cuenta de que yo tenía un cierto grado de ceguera para los colores y que efectivamente lo que yo veía, era muy distinto a  lo que otras personas veían.

Creo que esta experiencia trasformó mi idea de la percepción de la realidad y asentó en mí  un fuerte convencimiento de la relatividad de las cosas, del conocimiento  y de la propia ciencia.

Vias nerviosas para la percepción del color

En la corteza cerebral parecen identificarse distintos grupos de neuronas que se activan solamente con  la percepción de un determinado color: el azul, el verde, el amarillo y el rojo. Con la visualización interna o el recuerdo de un determinado color parece que se activan de forma selectiva estos mismos grupos neuronales.

Los colores utilizados por los budistas tibetanos, son los mismos colores básicos  que hacen  funcionar nuestra retina (azul, verde y rojo), y que son capaces de estimular de forma aislada  agrupaciones específicas de neuronas en nuestra corteza cerebral (azul, verde , amarillo y rojo).

Si esto es una mera coincidencia   no  lo sabemos.Pero parece como si se hubiera acumulado una antigua sabiduría alrededor de estos colores fundamentales y de su capacidad de estimular algunas de nuestras estructuras neurológicas.

La visión de los colores parece también tener efectos psicológicos y sobre nuestro comportamiento, probablemente a través de estos efectos cerebrales específicos.  En estos efectos psicológicos y de comportamineto de los colores  nos centraremos otro día.

Mientras , intentemos, centrarnos de forma aislada en cada uno de   estos cinco colores,  o intentemos imaginarlos,   y contemplemos  como reacciona nuestra mente y nuestro cuerpo ante cada uno de ellos.  Quizás nos podamos sorprender de su efecto si repetimos a menudo este ejercicio.


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Nota sobre la familia Bauer en La Granja.

Entre los edificios característicos de La Granja, aparte del palacio y sus dependencias, destaca la Casa Bauer  en la Calle de Infantes, enfrente del parador. Este palacio fue construido en 1774 para Casa de Gentilhombres  y pasó a manos de los Bauer a mediados del Siglo XIX.

Casa Bauer en La Granja

Los Bauer eran una familia de banqueros judios,  agentes de la  Casa Rothchild en España. Sus actividades ocupan  tres generaciones de la familia , desde 1855 hasta 1932,  fecha en que desaparece su sociedad definitivamente. Las actividades de la Familia Bauer en España como agentes de los Rothchild, han sido bien estudiadas por Miguel Angel Lopez-Morell.

El primer Bauer que llega a España enviado por los Rothchild para gestionar como agente sus actividades fue Ignacio Bauer (1827-1895).  Nacido en Budapest (Hungría), se cria y educa con los Morpurgo de Trieste, con una de cuyas mujeres contrae matrimonio. Viaja a   España en 1855.

Ignacio Bauer (1827-1895) . Museo del Ferrocarril

A su muerte le sucede , también  como agente de los Rothchild, su hijo Gustavo Bauer Morpurgo (1865-1917), que continua los negocios del padre hasta su muerte.  Gustavo se casó con Rosa Landauer, fallecida en 1948,  y sus hijos Ignacio Bauer Landauer (1891-1961) y Alfredo Bauer Landauer (1893-1956), contiuan las actividades de la casa en España hasta 1932.

Como indica Lopez Morell, las actividades de los Bauer en España  se centran por un lado en canalizar y gestionar las empresas en las que los Rothchild hacen sus inversiones : Minas de Riotinto, Minas de Peñarroya, Ferrocarril Madrid-Zaragoza-Alicante (MAZ),  y la  refineria de petróleo Deutschet et Cia. Por otro lado, los Bauer  sirven de enlace al Banco de España y a los gobiernos liberales de la Monarquía Española , para obtener financiaciación en el exterior. En este sentido los negocios de los Bauer como agentes de  los Rothchild parecen muy unidos a la Monarquía Española y desaparecen con la instauración de la Segunda República. A lo largo de tres generaciones los Bauer acumulan un inmenso poder y una gran fortuna. Entre las posesiones de la familia Bauer, que permanecen en manos de la viuda de Gustavo Bauer hasta 1948, destacan: el Palacio de la Calle de San Bernardo, hoy Conservatorio de Canto, la  finca de la Alameda de Osuna y el parque del Capricho ,  y el Palacio en La Granja que lleva su nombre en la calle de Infantes, hoy transformado en edificios de apartamentos y pisos particulares.

La familia Bauer  ha sido  definida como el eje vertebrador de la comunidad judia en Madrid a lo largo de casi un siglo,  e Ignacio Bauer Landauer fue el primer Presidente de la Comunidad Judia en España  desde 1920 a 1952. A las  actividades  de Ignacio Bauer Landauer desde esta posición se debe la construcción de la primera sinagoga en España desde la expulsión de los judios a finales del Siglo XV.  Ignacio Bauer Landauer , fue muy aficionado a la historia y Académico Corresponsal de la Academia de Historia , a una de cuyos sillones de académico de número , quería aspirar.

La vinculación de los Bauer a la Granja permanece a través de tres generaciones a través de  su casa en la localidad. La casa fue adquirida por el abuelo,  Ignacio Bauer, probablemente en una subasta de bienes del Estado durante la desamortización de Madaz , e introduce en ella algunas reformas como el portico de columnas dóricas y el jardín romántico.  La casa en La Granja, permite a las tres generaciones de los Bauer acercarse a los grupos de aristócratas y al rey durante las temporadas de verano , estos,   a su vez,  se benefician de la vinculación de los Bauer a los circuitos financieros internacionales como agentes de los Rothchild. Gustavo  Bauer y su hijo  Ignacio   son amigos personales del Rey Alfonso XIII y ocupan puestos en las Cortes y en el Senado.

En 1916 se funda la Sociedad de Inicitiavas de La Granja en la que Ignacio y Alfredo Bauer Landauer ocupan puestos gestores hasta su desaparición con la quiebra de Bauer & Co  en 1932.  Esta sociedad engloba el Club de Campo , que se desarrolla sobre los terrenos del Club de Tiro, propiedad del Rey;  el Blas Club, local cerrado en la Plaza de los Canónigos, y la Playa y el Club Naútico del Guadarrama en las aguas del rio Valsaín  al altura de la presa del Salto del Olvido. En el  Club de Campo se realizan fundamentalmente actividades deportivas: tenis, , golf, tiro de pichón y croquet, así como  actividades sociales en el chalet del club.  En el Blas Club hay fundamentalmente  actividades sociales: tertulias, juegos de cartas,  bailes y se gestan las excursiones al pinar y a la montaña. Por último , en la playa y el club naútico del Guadarrama, se realiza las actividades de baño en el rio y los baños de sol, en muelles, plataformas y construcciones auxiliares que se edifican en estos terrenos.  La vida social de los veranos, además de en las casas de los veraneantes y en el teatro se realiza alrededor de estos tres centros de ocio. A ellos acuden las familias de aristócratas  y a los dos primeros, la infanta Isabel de Borbón:  La Chata.  La Chata y los aristócratas son los responsables de mantener “el glamour” del lugar y de estos centros  en la ausencia del Rey y de su familia directa, después del incendio del palacio en  1918.

En diversos números de la Revista Blanco y Negro durante los años veinte aparecen reportajes sobre las instalaciones de la Sociedad de Iniciativas , sobre las jóvenes veraneantes ,  la gente guapa y sus fiestas.  En algunos de estos reportajes  aparece  la casa de los Bauer ,  con fotos de Ignacio Bauer Landauer y de su hermano menor Eduardo . Todos estos reportajes  contribuyen a elevar el “glamour” del Real Sitio en el verano en aquellos años.

Interior de la casa de los Bauer en La Granja en los años veinte

Ignacio Bauer Landauer y su mujer (foto inferior derceha) en su casa de La Granja

Eduardo Bauer Ladauer (primero por la derecha) en La Granja

“El club Naútico del Guadarrama” en la Presa del Olvido (1930)

Muy probablemente, detrás de esta operación de construción del “glamour” de La Granja en los años veinte,  esté la mano de Ignacio Bauer Landauer que recuerda , a pequeña escala, y muy adelantada, operaciones similares a las que luego se harían en Marbella o Sotogrande.

En 1932 , como hemos dicho, se disuelve la Sociedad de los Bauer . Tras los años de la República, llega la Guerra Civil que da la puntilla definitiva a todo aquello.  Eduardo Bauer Landauer es asesinado en el comienzo de la Guerra Civil,  Alfredo, emigra a México donde se establece, como refugiado político,  e Ignacio, el hermano mayor,  probablemente permanece en España hasta su muerte aunque sin la relevancia pública y el poder que llega a acumular en los años veinte.

Los Bauer forman una pieza importante del conglomerado que se desarrolla en La Granja  alrededor de los veranos de la monarquía, durante tres generaciones, y a ellos se debe el mantenimiento y desarrollo de ese “glamour” que florece durante los años veinte, a pesar de la ausencia del Rey, en el Real Sitio.  La familia Bauer refleja también los vaivenes de la vida y la fortuna. Hoy solo queda un leve aroma de todo aquello que aún es percibible en las cercanías del Jardín y del pórtico. Alguien me contó que una noche pudo ver apenas una antigua pareja en el jardín que seguía bailando el foxtrot,  en una fiesta que nunca acababa, mientras , tras la sierra , un nuevo día amanecía.

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La Infanta Isabel de Borbón (La Chata) en La Granja (1851-1931)

De los personajes reales que han pasado desde Felipe V por la Granja, Isabel de Borbón (La Chata) es el que más profundamente ha quedado grabado en la memoria popular del municipio.

Hija primogénita de Isabel II,  hermana mayor de Alfonso XII, tía de Alfonso XIII,  la Infanta Isabel es un personaje secundario,  pero de gran importancia, en la historia de Monarquía Española del pasado Siglo. Casada con Cayetano de Borbón Dos Sicilias,  enfermo de epilepsia, La Chata enviudó pronto , a los tres años de su matrimonio, tras el suicidio trágico de su marido.

La vinculación a La Granja de la Infanta Isabel , fue muy intensa desde su juventud. Era una gran aficionada a la vida al aire libre, a las partidas de caza en Riofrío y a las excuriones a caballo por el monte. Pero quizás una parte importante de su vinculación  a La Granja, en la opinión de algunos,  probablemente estuvo en parte condicionada por su relación, ya viuda,  con D Joaquín María de Castellarnau, ingeniero de montes de la Real  Casa, investigador y naturista, destinado entonces en el Pinar de Valsaín y casado con una noble segoviana.

En la memoria popular de La Granja se ha trasmitido esta leyenda de los amores  imposibles de La Chata con Castellarnau,  de la cual , como suele ser habitual en estos asuntos, nunca se ha podido encontrar confirmación histórica definitiva.

La Infanta Isabel adquiere un protagonismo principal en los veranos de La Granja a partir del incendio del palacio en  1918.  Desde este año los reyes y los infantes dejan de pasar parte de sus veranos en La Granja, pero “La Chata” continua sus costumbre de veranear  en el palacio. De adoptar siempre un papel  secundario,  pasa  entonces a  representar un papel principal. Su presencia en La Granja en los veranos de los años veinte, es parte fundamental del “glamour” del Real Sitio en aquellos años. Aparte de la infanta,  contribuyen a mantener este ” glamour”, el núcleo de aristócratas que siguen veraneando, a pesar de la ausencia de los reyes y sus hijos, en La Granja.

La vida de La Chata en La Granja intenta estar muy cerca del pueblo,  este   a su vez siente  a la infanta muy cercana.  Al medio día  la infanta baja al Jardín y mantiene una tertulia de alrededor de una hora con los veraneantes ilustres de la colonia. Lo hace sentada en unos bancos , puestos en “corro” en la parte de abajo del jardín , la que hace esquina con la fachada  del patio de la herradura. Allí escucha,  más que habla, y hace pequeñas apostillas , siempre oportunas, a los comentarios de la gente.  El Caballero Audaz, seudónimo del periodista y escritor Jose María Carretero, acude una mañana del verano de 1914 al “corro” y logra una entrevista de la infanta para el semanario La Esfera mientras pasea por los jardines. A la infanta, claramente , a juzgar por las fotos, le divierte la situación, creada por Jose María Carretero, quien además de por sus entrevistas es célebre por sus novelas de tinte pornográfico.

La Esfera 1914. Fotos de Alfonso. Biblioteca Nacional de España

También le gustaba pasear en su coche de mulas por los alrededores de La Granja y por los pueblos de la provincia, en donde volvía a contactar muy de cerca con las personas que los habitaban y que la querían. Participaba también en todos  los festejos y corridas de toros, a las que era muy aficionada, en Segovia.

Mundo Gráfico 1929. Biblioteca Nacional de España

La vida del verano en La Granja del núcleo aristocrático y sus aledaños está muy centrada alrededor de la infanta y de los lugares de recreo gestionados por la Sociedad de Iniciativas de La Granja. Estos eran fundamentalmente el “Blas Club”,  local cerrado para tertulias y bailes,  cuya portada y escudo aún se conservan en la Plaza de los Canónigos, al lado del edificio del mismo nombre,   y el Club de Campo,  para deportes y actividades al aire libre, tenis, golf, croquet, tiro… Que se forma sobre los terrenos del Club del Tiro. A partir de 1930 se añaden unas instalaciones para el baño en Valsaín ,  en la presa del Olvido, al que irónicamente se las denominan “La Playa” y el “Club Naútico del Guadarrama”.  A excepción de esta última, la infanta participa en las actividades más importantes alrededor de estos centros de ocio: fundamentalmente bailes y reuniones y también en las funciones teatrales que más escasamente se mantienen.  La vida “glamourosa” de la Granja se crea pues  por un lado, como ya hemos dicho,  alrededor de la Infanta Isabel y de los núcleos de aristócratas con casa en el Real Sitio, y por otro en  los tres centros de la Sociedad de Iniciativas de La Granja:  el “Blas Club”, el “Clubde Campo” y las instalaciones de baño en la Presa del Olvido: ” La Playa “y el “Club Nautico del Guadarrama”. En  estos tres centros  hay inversiones económica privadas fundamentalmente de los Bauer ,  durante muchos años representantes de la banca  Roschit  en España.

La infanta era generosa y hacía regalos de jugetes a los niños en una fiesta que organizaba en los jardines y al final del temporada invitaba  también a una merienda a base de castizas  tortillas de patatas y filetes empanados en la Boca del Asno, que finalizaba con una pequeña caminata por la orilla del Rio Valsaín hasta el Punte de la Cantina.

El pueblo de La Granja erigió en  1928 , aún en vida de la infanta ,  una estatua a La Chata que esculpió Coullaut Valera y que aún puede verse en los jardines,  en el lugar en el que mantenía “el corro”. En esta estatua, así como en las fotos que nos han llegado de aquella época , la infanta está aquejada de una importante obesidad que se va agravando con los años y que  contrasta con la  figura estilizada  y la belleza que tenía de joven.

Cuando llega la república, la infanta es el único miembro de la familia real a la que se le ofrece permanecer en España, pero ella renuncia a ello para acompañar al Rey hacia el exilio, pues era este, decía,  en  donde estaba su sitio.

Murió en Paris a los pocos dias de abandonar España. Desde 1991 sus restos descansan en la Colegiata de La Granja, en el lugar al  que tanto quiso y en el que tanto la quisieron.

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